Archivo de la etiqueta: Mushin

MUSHIN  無心

Mushin está compuesto por los caracteres chinos:

無Mu: Nada, Sin, No.

心Shin: Corazón, Mente, Espíritu.

Mushin es la esencia del Zen y las artes marciales japonesas. Mushin significa literalmente la “mente sin mente”, y comúnmente se llama “el estado de falta de mente”.

Mushin es el núcleo del Zen y las artes marciales japonesas . Es un estado mental en el que la mente no está fija u ocupada por ningún pensamiento o emoción y, por lo tanto, está conectada al Cosmos.

No obstante, si entendemos Shin como una unión intelecto-espiritual (de mente-corazón), podríamos traducir Mushin como la ausencia de ideas preconcebidas, de tal modo que pensamientos, temores o juicios previos no nos afecten ni condicionen nuestras respuestas.

En Zen en tu vida diaria, si el impulso se expresa como pensamiento consciente, no es Zen.

Este estado mental puro, de claridad mental pura, es producido por la ausencia del “yo” o “yo” limitado. Una mente Mushin no es una mente vacía como una cáscara vacía, por el contrario, es una mente completamente presente, consciente y libre.

“Mu” o “vacío” en Mushin se refiere a una mente vacía en el sentido de que las distracciones, las preocupaciones, los miedos, las preocupaciones están ausentes y ya no son un problema para la mente, ya sea en combate o en la vida cotidiana.

El concepto de Mushin es idéntico a la expresión metafórica japonesa “Mizu no Kokoro” o la “mente como el agua”. Esta actitud mental se refiere a una mente que está en total armonía con el Cosmos que se asemeja a un estanque de agua sin ninguna ondulación donde la superficie refleja una imagen clara y perfectamente distorsionada del entorno, como un espejo.

Mushin se logra cuando la mente de una persona está libre de la ira, el miedo o el ego durante el combate o la vida cotidiana.

Mushin no puede ser captado por el intelecto; debe ser experimentado. Una mente Mushin no tiene Ego ni sustancia; es pura Iluminación y es la realización perfecta del yo.

Este estado mental requiere años y años de práctica para lograrlo. Mushin se logra cuando la mente de una persona está libre de la ira, el miedo, el juicio o el ego durante el combate o la vida cotidiana.

El espíritu debe de estar sin ninguna confusión, inmutable, puliendo la mente de modo que no haya nada que pueda perturbarla, prestando toda la atención, “afilando” el ojo que observa (percepción) y el ojo que ve (visualización), llegando de esa forma al vacío real, donde no hay sombras ni nubes que lleven a la confusión. Pensando sin pensar, y actuando mediante el sentimiento. Esta es la vía.

Cuando uno comprende un principio, lo interioriza de tal forma que luego lo aplica con naturalidad, sin pensar en ello, encuentra el ritmo de las cosas y actúa. La forma sublime de combatir es aplicar todas las enseñanzas sin detenerse a pensar en ellas en el momento de ejecutarlas. Ese “no pensar” es el vacío.

Termina diciendo “En el vacío hay bien, pero no hay mal. La sabiduría existe, la lógica existe, la vía existe, la mente está vacía.”

“Gorin no Sho”

Cuando pensamos y luego hacemos, no es Mushin Hacer lo que pensamos es Mushin. La dualidad hecha unidad.

El Mushin nos ayuda a concentrarnos ante las diferentes situaciones que afrontaremos, sin dejar que las emociones o dudas limiten nuestros movimientos.

El perfeccionamiento técnico-táctico en el largo camino de nuestro arte nos llevará al Mushin, pero entendido como la “calma en movimiento”. He ahí la importancia de la práctica física del arte. El cuerpo debe saber qué y cómo hacer. La mente debe conocer cuándo hacer, para lo cual debemos aprender a estar / ser / sentir el aquí y ahora.

La mente debe fluir con el movimiento, como el agua. Cuando encontramos un obstáculo, si no fluimos, seremos como el hielo, colisionaremos y nos quebraremos. Si somos como el agua, encontraremos miles de posibilidades y opciones.

Cualquier camino es válido (kata, kumite, randori) para alcanzar el Mushin. Eso sí, requiere una práctica comprometida, reflexiva y sincera, que nos permita ser capaces de extrapolarlo a otros aspectos de nuestra vida.

 

Anuncios

3 PRINCIPIOS “ZEN”

  1. Mushin: Mente Sin Mente

Mushin simplemente significa que tu mente no se fija en las emociones o juicios. Esto puede parecer bastante básico, pero pensar en ello prácticamente – ¿con qué frecuencia te lanzas de inmediato a juzgar cuando te encuentras con una nueva persona, idea o reto?

Tal vez acabas de conocer un nuevo compañero de trabajo, y porque no te gustaba el calzado que llevaba, inmediatamente  lo dejaste de lado. O tal vez  acabas de recibir una mala noticia … tu mente probablemente saltó a conclusiones acerca de quién tiene la culpa. ¿Por qué estás tan reactivo?

Es parte de tu instinto primario. Es un mecanismo de defensa para decidir rápidamente si los estímulos de tu entorno son peligrosos o no. La neurociencia moderna ha descubierto que si no estamos seguros de si un particular efecto fué causado por un evento anterior, es muy probable que asumamos una relación de causa-efecto entre los dos … incluso si es simplemente erróneo!

Saltando a conclusiones sin suficiente evidencia es muy probable que nos vayamos en la dirección equivocada. Mediante la práctica de Mushin, podemos mantener una mente abierta y evitar tomar decisiones apresuradas, equivocadas. Así que la próxima vez que te enfrentas a un problema nuevo, opta por no adjuntar una emoción a la nueva situación y actua con una mente objetiva y clara.

 

  1. Zanshin: Presencia y Conciencia

Zanshin es un estado de presencia. Es ser consciente de nuestro entorno y estar presente en todos los momentos. En esencia, es la atención plena.

Prestar atención a cada acción que tomamos es importante, se ha demostrado que ser consciente aumenta la productividad, la inteligencia emocional y la felicidad.

Disfrutar el placer  de las cosas más pequeñas de la vida nos puede traer mucha alegría y puede ayudarnos mucho a tranquilizar la charla mental innecesaria que ocupa nuestra mente la mayor parte del tiempo.

La atención plena también se ha demostrado que disminuye la brecha de auto-discrepancia. Esa es la diferencia entre la “persona ideal” , y la “persona real” que eres. Esto reduce el estrés que se siente cuando estamos viviendo con expectativas ideales.

Así que la próxima vez que estés haciendo las tareas diarias como lavar los platos, sintiendo la espuma de jabón en las manos y el agua caliente a través de tus manos. Sé consciente y entrégate al momento de todo lo que haces, grande y pequeño.

 

  1. Satori: El Estado Natural

Satori es el estado natural de la mente. Es una total armonía entre el cuerpo y la mente.

No te dejes atrapar en tratar de “alcanzar” este estado natural en algún momento de tu vida futura. De hecho, debes tratar de vivir todos los días como el único que tienes, el mañana no nos pertenece. Puedes comparar cuando eras un niña y tenías un estado puro de la mente donde estabas curiosa, emocionada y completamente abierta a la belleza de cada instante que estabas viviendo.

Practicar el satori es extremadamente difícil con todas las distracciones que nos enfrentamos. Una de las mejores maneras para tratar de volver a este estado natural es a través de la meditación.

Se ha demostrado que la meditación es muy efectiva para reducir el estrés y la ansiedad, mientras que nos ayuda a  aumentar nuestra capacidad de concentración y aprendizaje. Meditar puede incluso fortalecer tu sistema inmunológico!

Sentarnos en silencio puede parecer intimidante, pero en realidad es bastante fácil. Todo lo que tienes que hacer es sentarte cómodamente con la espalda apoyada, cerrar los ojos y respirar profundamente por la nariz. Puedes empezar poco a poco por sentarte en silencio durante cinco minutos. Si te resulta difícil quedarte quieta y tranquilizar tu mente, puedes utilizar un objeto natural como una rosa que concentrartee. Te darás cuenta de que te sentirás más tranquila y serena simplemente observando una simple flor. Por otra parte, hay muchas técnicas de meditación simples que son muy eficaces – sólo asegúrete de ser constante con tu práctica.

La meditación se ha demostrado científicamente que aumenta los niveles de dopamina y serotonina  y disminuye el cortisol (una sustancia química del estrés) en el cerebro. Mediante la práctica de Satori puedes involucrar  tu cuerpo y mente para sentirte en  un estado mental puro.

La vida es corta y es imprescindible hacer que cada día cuente. Los principios budistas de Mushin, Zanshin y Satori te ayudarán a vivir tu mejor vida todos los días.

 

Sé feliz.